El aguacate: exquisito manjar

El aguacate: exquisito manjar

En México, hay una adivinanza que dice: “Agua pasa por mi casa, cate de mi corazón, el que no me lo adiviné es un burro cabezón”. ¿Qué es? ¡Aguacate!

Y es que el aguacate, además de ser uno de los ingredientes claves en la cocina mexicana, forma parte de la cultura popular de nuestro país. El aguacate lo comemos en el famoso Guacamole, en rebanadas o en dados para acompañar los platos frescos, como en un cóctel de camarón y, por supuesto, en licuado con salsas para bañar unas flautas o unos tacos.

El origen de su nombre proviene del náhuatl (lengua azteca):“Ahuacatl”. La pronunciación de los primeros pobladores españoles fue derivando a aguacate.

Además de ser un fruto delicioso, también es beneficioso para la salud ya que previene diversas enfermedades.

Algunos de los beneficios del aguacate son:

  •  Mejora los niveles de colesterol y estabiliza el ritmo cardíaco.
  • Ayuda al crecimiento y reparación de la masa muscular.
  • Reduce la inflamación en las articulaciones y colabora en la reparación del cartílago.
  • Mejora el sistema inmunológico.

Un indicador para saber la madurez del aguacate es la facilidad con la que le podemos desprender el trozo de tallo que tiene. Si con un suave y firme “golpecito” lo quitamos, estará casi listo. Si no sale, le falta madurar.

Así que ya saben, si les apetece, pidan sus platos con aguacate. En Chilam Balam, lo utilizamos diariamente en nuestro guacamole, para decorar las tostadas, como ingrediente en las memelas de cochinita pibil, entre otros.

7 vocablos en náhuatl que aún se utilizan en la cocina mexicana

7 vocablos en náhuatl que aún se utilizan en la cocina mexicana

El náhuatl es la lengua que utilizaban los aztecas y de la que aún quedan centenares de palabras que se utilizan cotidianamente en el español “mexicano”. Muchas de ellas han evolucionado, pero algunas de ellas siguen intactas.

Y, por supuesto, en la cocina mexicana aún perduran algunos vocablos náhuatl para llamar a utensilios o ingredientes. Aquí te seleccionamos 7 de ellos:

  • Cuitlacoche: Deriva de la composición de dos palabras: “cuitlatl”, que significa excremento, y de “cochtli”, dormido. Es decir, excremento dormido (¿un poco asqueroso, no? ¡Afortunadamente, es delicioso!). El cuitlacoche es un hongo que se desarrolla en las mazorcas del maíz.
  • Elote: Procede del náhuatl “elotl”. Es la mazorca tierna del maíz, que tiene múltiples usos en nuestra cocina: postres, guisos… o simplemente a mordidas. Es riquísimo cuando se le pone unas gotas de lima, sal, chile en polvo, crema, mayonesa… ¡uf!
  • Escamoles: Proviene de “azcamolli”, formado por “azcatl”, hormiga y “mulli” guiso o mole. Es decir, un guiso de hormigas. Sí, los escamoles son larvas de hormigas comestibles. Su color es blanco cremoso y por su apariencia se asemejan al arroz inflado.
  • Molcajete: Deriva de “molcaxitl”, de “molli”, salsa; y de “caxitl”, taza o cuenco hecho de piedra. Es un utensilio de origen prehispánico parecido a un mortero con tres patas cortas, que se utiliza para moler ingredientes, principalmente de las salsas. ¡Una salsa “molcajeteada” es una bendición!
  • Mole: Del náhuatl “mulli”, que significa salsa o guiso. Existen decenas de tipos de mole, aunque el más conocido es el mole oscuro, popularmente conocido como mole poblano, que lleva chocolate y que sirve para bañar el pollo.
  • Nixtamal: Deriva de “nextli”, que es un acortamiento de “tenextli”, cal y “tamalli”, tamal. Y es el proceso que consiste en cocer el maíz en agua con alguna sustancia alcalina (cal o ceniza del fogón), para ablandar el grano y retirarle la cáscara antes de molerlo. Con el proceso de nixtamalización el maíz se vuelve más nutritivo.
  • Pozole: Procede de Pozolli, que a su vez deriva de “tlapozonalli”, que significa hervido o espumoso. Es un plato típico de la cocina mexicana que contiene carne de cerdo y ternera, así como maíz del llamado cacahuacentle.

Y si seguimos buscando, encontraremos muchísimas más, ya que la cocina mexicana actual es milenaria y desciende directamente los aztecas.

La salsa roja se hace con chile de árbol

La salsa roja se hace con chile de árbol

Muchos de nuestros clientes nos han preguntado qué es lo que le ponemos a la salsa roja, la que más pica en nuestros restaurantes.

 

La respuesta es muy sencilla: la hacemos con un chile conocido comúnmente como “chile de árbol” y es uno de los más utilizados en la gastronomía mexicana. Aunque, en diferentes regiones de México, también se le conoce como chile alfilerillo, chile bravo o sanjuanero.

 

El chile de árbol es rojo, delgado, alargado… y, por supuesto, muy picante. Mide aproximadamente unos 7 centímetros de largo y 1 centímetro de ancho. Cuando es fresco es de color verde y al madurar se pone de color rojo. Así, maduro y seco, es como se puede encontrar habitualmente en los mercados de México.

 

Se le llama chile de árbol, porque nace de una planta alta, que no es un árbol en sí, pero sí es más alto que los otros arbustos de otras variedades de chiles.

 

En nuestros restaurantes, lo usamos para hacer la salsa roja, la que ponemos en la parte más alta de los salseros que te servimos al llegar acompañados de totopos.

 

¿Cuáles son los ingredientes de la salsa roja?

  • 1/4 kg de chile de árbol seco
  • 2 dientes de ajo
  • Sal al gusto

Su preparación es muy sencilla: sólo se le quita el rabito al chile, -es decir, se deja con las venas y las semillas- y, finalmente, se le agrega tomate, ajo, agua y sal. Solo hay que cocer hasta que el chile de árbol se ablande y moler todo en licuadora.

 

Recuerda que, en nuestra escala de salsas picantes, la salsa roja es la que más pica del Chilam Balam. Antes de comerla, prepárate con alguna bebida dulce o con limón y sal, tal como recomendamos en este otro post. No queremos que te nos “enchiles”

 

A nuestros restaurantes mexicanos de Vigo, vienen directos desde México. Si los quieres comprar, también vendemos por kilo el chile de árbol. ¿Un bueno regalo, eh?

 

¡Salud!

El pico de gallo, la salsa favorita

El pico de gallo, la salsa favorita

De las cuatro salsas que ponemos en nuestro restaurante mexicano Chilam Balam, hay una que se ha convertido en la favorita de nuestros clientes. Por eso, en este post te enseñamos cómo hacer una salsa de pico de gallo.

El pico de gallo es una salsa con un menor grado de picante que el resto de salsas de las ponemos en nuestro restaurante. Y, desde el primer momento, se ha convertido en un buen acompañante para la comida mexicana, especialmente para aquellos que no les gusta que “pique mucho”.

En muchos lugares de la República Mexicana, a la salsa pico de gallo, se le conoce como salsa bandera o salsa tricolor, por la combinación de colores que tienen sus ingredientes principales. Además, en algunas regiones también se le puede llamar salsa mexicana, pero cada vez en menor medida.

¿Cómo se hace la salsa de pico de gallo?

El modo de preparación de la salsa pico de gallo es muy sencillo: simplemente hay que mezclar muy bien los ingredientes y… listo. Por eso, nuestra principal recomendación es que la prepares al momento que se va a consumir, porque sus ingredientes mantendrán la frescura y sabor ideales.

El pico de gallo lo preparamos con:

  • Tomate rojo cortado en cuadritos. Tiene que ser rojo para respetar el color de la bandera 😉
  • Cebolla blanca también en cuadros pequeños. En algunos lugares se corta en juliana.
  • Cilantro finamente cortado. Tiene que ser cilantro, no le pongas perejil ¡Por favor!
  • Trocitos de chile jalapeño. Si es fresco, mucho mejor. Pero si no, lo venden en lata en grandes superficies o tiendas “latinas” y nos vale perfectamente.
  • Unas gotas de lima. No queda muy bien con limón (aquí explicamos la diferencia entre lima y limón en España-México).
  • Sal.

Aunque en México puede tener alguna mínima variante, la fórmula más clásica es así,  como la hacemos en Chilam Balam.

Es muy fácil de hacer y muy práctica para acompañar cualquier plato: tacos, quesadillas, enchiladas, etc.

Consejo: Además de usarla como acompañamiento para comida mexicana, la puedes preparar en casa con un par de latas de atún y unos dados de queso, quedándote una ensalada fresca, nutritiva y muy mexicana.

¿Conoces el resto de nuestras salsas mexicanas?

Las quesadillas, ¿de qué las rellenamos en Chilam Balam?

Las quesadillas, ¿de qué las rellenamos en Chilam Balam?

El debate de las quesadillas es un tema de amplia polémica en todo México. En algunos lugares del país, principalmente en el Distrito Federal, las quesadillas no necesariamente llevan queso. El debate es tal que si quieres comprender un poco más este asunto, te recomendamos leer este post muy didáctico.

En Chilam Balam, para evitar confusiones y debates, vendemos 2 tipos de quesadillas:

– Quesadillas a la plancha: Es una tortilla de maíz o de trigo, lo que prefieras, con queso que se funde lentamente con el calor de la plancha. En nuestros restaurantes, las quesadillas a la plancha siempre llevan queso. Y, por supuesto, le podemos agregar algún ingrediente más, el que tú nos pidas.

– Quesadillas Fritas: Que son como empanadillas de maíz frita que se rellenan de lo que nos pidas, incluido queso. Las quesadillas de nuestra carta no llevan queso pero, si quieres, se le pone y listo.

¿De qué rellenamos las quesadillas en Chilam Balam?

Las quesadillas de nuestros restaurantes, además de tinga de ternera (Ternera deshebrada, cocinada en tomate y cebolla), las rellenamos de ingredientes que pueden ser ideales para vegetarianos:

  • Queso: Un queso que se funde en el propio calor, que al probarla te lleva a una sensación idílica.
  • Cuitlacoche: Es el hongo de la mazorca de maíz. Es de color negro y es muy valorado en la nueva cocina mexicana, porque su color y sabor es delicioso.
  • Champiñones al chipotle: Un guisado de láminas de champiñones con cebolla y chile chipotle, cocinados en una salsa de nata que no te dejará indiferente.
  • Flor de calabaza: Sí, la flor que sale de las calabazas, se limpia, corta y cocina. Muy solicitada por nuestros clientes vegetarianos.
  • Nopales: Es la hoja de cactus mexicano (nopal) que se cocina con tomate, cebolla y cilantro. Otro de los favoritos de nuestros clientes que no comen carne.
  • Rajas: Son tiras de chile poblano mexicano que se cocinan en una salsa de nata con cebolla. Muy jugosas.

Afortunadamente, en lo que no hay discusión es en los sabrosas que están.

 

quesadilla, cocina mexicana

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