¿Por qué se come con la mano la comida mexicana?

¿Por qué se come con la mano la comida mexicana?

La gran mayoría de los antojitos mexicanos se comen con las manos: los sopes, las flautas, las quesadillas, las memelas, pero sobre todo, los tacos.

La tradición de comer con las manos viene de la época prehispánica. Los aztecas, evidentemente, no contaban con cubiertos aunque sí tenían artilugios hechos de barro, piedra o madera.

Sin embargo, la verdadera cocina mexicana -la de la calle y hogares mexicanos- tiene que comerse con las manos porque forma parte de la experiencia gastronómica.

En Chilam Balam solemos recomendar que le “eches” la mano y comas como “manda la tradición”. Sin embargo, entendemos que muchos prefieran usar cubiertos y evitar mancharse con la comida mexicana. En cualquier caso, nuestra obligación es decirles que los tacos se comen con la mano y que si se escurre la salsa, se cae la cebolla o se mancha el plato, es normal. En muchos lugares de México se dice que si no te manchas, no disfrutaste.

Así que no lo dudes, nuestros platos se pueden comer con la mano y cualquiera de nuestros restaurantes… ¡Siempre habrá servilletas de sobra!

Para ilustrarte lo que hemos dicho, te dejamos un ejemplo gráfico de un paisano ensenándonos cómo se agarra el taco.

como coger un taco, restaurante mexicano

7 vocablos en náhuatl que aún se utilizan en la cocina mexicana

7 vocablos en náhuatl que aún se utilizan en la cocina mexicana

El náhuatl es la lengua que utilizaban los aztecas y de la que aún quedan centenares de palabras que se utilizan cotidianamente en el español “mexicano”. Muchas de ellas han evolucionado, pero algunas de ellas siguen intactas.

Y, por supuesto, en la cocina mexicana aún perduran algunos vocablos náhuatl para llamar a utensilios o ingredientes. Aquí te seleccionamos 7 de ellos:

  • Cuitlacoche: Deriva de la composición de dos palabras: “cuitlatl”, que significa excremento, y de “cochtli”, dormido. Es decir, excremento dormido (¿un poco asqueroso, no? ¡Afortunadamente, es delicioso!). El cuitlacoche es un hongo que se desarrolla en las mazorcas del maíz.
  • Elote: Procede del náhuatl “elotl”. Es la mazorca tierna del maíz, que tiene múltiples usos en nuestra cocina: postres, guisos… o simplemente a mordidas. Es riquísimo cuando se le pone unas gotas de lima, sal, chile en polvo, crema, mayonesa… ¡uf!
  • Escamoles: Proviene de “azcamolli”, formado por “azcatl”, hormiga y “mulli” guiso o mole. Es decir, un guiso de hormigas. Sí, los escamoles son larvas de hormigas comestibles. Su color es blanco cremoso y por su apariencia se asemejan al arroz inflado.
  • Molcajete: Deriva de “molcaxitl”, de “molli”, salsa; y de “caxitl”, taza o cuenco hecho de piedra. Es un utensilio de origen prehispánico parecido a un mortero con tres patas cortas, que se utiliza para moler ingredientes, principalmente de las salsas. ¡Una salsa “molcajeteada” es una bendición!
  • Mole: Del náhuatl “mulli”, que significa salsa o guiso. Existen decenas de tipos de mole, aunque el más conocido es el mole oscuro, popularmente conocido como mole poblano, que lleva chocolate y que sirve para bañar el pollo.
  • Nixtamal: Deriva de “nextli”, que es un acortamiento de “tenextli”, cal y “tamalli”, tamal. Y es el proceso que consiste en cocer el maíz en agua con alguna sustancia alcalina (cal o ceniza del fogón), para ablandar el grano y retirarle la cáscara antes de molerlo. Con el proceso de nixtamalización el maíz se vuelve más nutritivo.
  • Pozole: Procede de Pozolli, que a su vez deriva de “tlapozonalli”, que significa hervido o espumoso. Es un plato típico de la cocina mexicana que contiene carne de cerdo y ternera, así como maíz del llamado cacahuacentle.

Y si seguimos buscando, encontraremos muchísimas más, ya que la cocina mexicana actual es milenaria y desciende directamente los aztecas.

La Fiesta Mexicana de Avión fue todo un éxito, en su edición 2016.

La Fiesta Mexicana de Avión fue todo un éxito, en su edición 2016.

El pasado viernes 12 de agosto de 2016 se celebró la Décima Segunda Edición de la Fiesta Mexicana de Avión, una celebración en la que Chilam Balam estuvo presente con tacos al pastor, gringas y postres típicos mexicanos, como la tarta de Tres Leches y el Pastel de Elote.

El cartel y material visual de la Fiesta fue la lucha libre mexicana. De esta forma, la imagen gráfica tuvo como protagonista la máscara de Huracán Ramírez, uno de los cinco grandes luchadores de toda la historia y que, en 2016, cumple 10 años de su fallecimiento.

El Mariachi Michoacán y el Mariachi de Leonardo Flores fueron los encargados de hacernos bailar y cantar los clásicos de la música ranchera. Para los peques, hubo piñatas de luchadores (Blue Demon, Santo…) y una zona infantil con hinchables y actividades varias.

Otra de las novedades de la Fiesta Mexicana de Avión 2016, fue la presencia de un nuevo restaurante. Se trata de “El Mexicano Taco Bar”, de A Coruña, quién complementó la oferta gastronómica que ya ofrecíamos el Chilam Balam (Vigo), el Rincón Azteca (O Carballiño) y el Mesón Mexicano (Tourón, Pontevedra).

Te invitamos a que, a través de su Facebook, veas las fotos y la información básica de la Fiesta Mexicana de Avión 2016, dónde puedes encontrar fotografías y vídeos como éste, en el que se resume la fiesta:

 

10 claves que confirman que en Chilam Balam hacemos auténtica cocina mexicana

10 claves que confirman que en Chilam Balam hacemos auténtica cocina mexicana

Sabemos que te gusta comer auténtica cocina mexicana y por ello, desde Chilam Balam, nos comprometemos a darte la mejor calidad y sabor, respetando las recetas originales, utilizando los ingredientes autóctonos y manteniendo la tradición y el buen gusto por la buena cocina de nuestro país.

Como prueba de ese compromiso, aquí te contamos por qué nosotros hacemos auténtica cocina mexicana.

10 claves de que el Chilam Balam hace auténtica cocina mexicana.
  1. Hacemos tortillas mexicanas todos los días. Trajimos una máquina de tortillas desde allá, para poder ofrecerte la frescura y sabor de una tortilla recién hecha. Si comparamos una tortilla de maíz con conservante de “las del supermercado” y una hecha ese mismo día, la diferencia es tremenda.
  2. También hacemos los totopos (que no se llaman “nachos”) todos los días. Fritos, crujientes y sabrosos. Nunca de bolsa. Este detalle marca diferencias en la cocina mexicana desde el primer momento.
  3. Ofrecemos diferentes niveles de picante en las salsas para que todos puedan disfrutar. La salsa roja, la verde, la de chile chipotle y el pico de gallo, siempre las ponemos en la mesa, acompañadas de totopos. Pero además, siempre tenemos salsa taquera, salsa fresca, salsa de chile habanero con cebolla morada, etc.
  4. Ese picante de las salsas es gracias al chile mexicano traído de allá. Chile de árbol, guajillo, pasilla, cascabel, jalapeño, chipotle, etc. Nos llega directamente desde México. Si utilizas chiles de otro origen (asiáticos, africanos o europeos), el sabor es muy diferente y el nivel de picor cambia radicalmente.
  5. A los tacos que lo precisen, siempre les ponemos cilantro, que combinado con la cebolla picada, te evoca recuerdos y sensaciones de nuestro México. Es un error garrafal ponerle perejil. Lo hemos visto en algunos restaurantes en España y lo censuramos rotundamente.
  6. Para los postres, utilizamos productos mexicanos, como los mangos,  la cajeta (un dulce de leche quemada) o el piloncillo (un endulzante natural).
  7. Siempre recomendamos ponerle unas gotitas de lima a los tacos. En el caso de España, hay que recordar que a los verdes se les llama lima y a los amarillos, limones. Contrario que en México. En un post anterior, explicamos la diferencia y lo dejamos bastante claro. 😉
  8. Usamos productos autóctonos mexicanos como los frijoles, nopales, el cuitlacoche, las rajas de chile poblano, la flor de calabaza, etc. Es muy fácil caer en la “tentación” de utilizar productos de supermercados locales para sustituir a los autóctonos mexicanos. Los productos locales, que muchas veces no lo son, tienen un menor precio y podrían ser más rentables. Sin embargo, disminuye la calidad del plato y el sabor se diluye. Se nota al momento.
    Hay dos ejemplos muy claros que se ven mucho en la restauración mexicana en España: 1) utilizar pimiento verde, en lugar de chile poblano, para hacer rajas con crema y queso; y 2) cocinar fabas en lugar de frijoles.
  9. Hacemos la carne al pastor (la que se pone en las gringas y en los tacos) con la forma original. Como si fuera un trompo (peonza), y que se vaya cocinando lentamente, mientras gira y gira. La forma más simple y cómoda de hacerla es a la sartén, pero pierde mucho sabor. Pregunten a cualquier mexicano cuál prefiere.
  10. Siempre tenemos algún mexicano que “da el visto bueno” a los platos. Todos los días está en los restaurantes algún mexicano (propietario, encargado, camarero, cocinero o amigo/fan…) que está dispuesto a “certificar” que lo que sale de las cocinas del Chilam Balam, sepa realmente a México.

Y así, amigos, nos hemos mantenido y nos mantendremos bajo premisas como éstas. Siempre pensando en ofrecer auténtica cocina mexicana, a más de 10 mil kilómetros de distancia.

5 curiosidades de la gastronomía mexicana

5 curiosidades de la gastronomía mexicana

La gastronomía mexicana, considerada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, cuenta con centenares de datos curiosos y anécdotas alrededor de sus ingredientes. Aquí te contamos cinco que nos llamaron la atención.

1. El amaranto, semilla inmortal

En 1519, cuando los conquistadores llegaron a la Nueva España, descubrieron que la base de la alimentación azteca eran el maíz, el frijol, el chile y el amaranto.

El amaranto es una semilla es que se utilizaba en forma de harina en la época prehispánica. La flor de la que se extrae el amaranto es muy fuerte y resistente a las inclemencias del tiempo. Por eso, para los aztecas representaba la inmortalidad en los rituales religiosos en los que la utilizaban.

2. Pozole ¿de perro?

El pozole, vocablo que proviene del náhuatl pozolli, es un plato de la gastronomía mexicana que- se hace de granos de maíz cacahuazintle a los que se le añade carne de cerdo, ternera o pollo. Sin embargo, en la época de los aztecas se hacía con carne de tepezcuintle, que en náhuatl significa perro de montaña, aunque no es un perro. Sino más bien era un tipo de roedor que habita en el centro del país.

3. El chile habanero, ¡de Cuba!

Uno de los chiles más picantes que existen es el chile habanero. Aunque no existe un registro fiel de la llegada del chile habanero a México, se intuye que llegó a la Península de Yucatán desde Cuba. Algunos historiadores afirman que llegó en los primeros desembarcos desde La Habana por parte de los conquistadores españoles. De ahí el nombre habanero.

4. El pan en México

Con la llegada de los españoles a México, también llegó el pan. El registro de venta se encuentra en una ordenanza de Hernán Cortés fechada en 1525. En esa ordenanza, se exigía que todas las panaderías enviaran sus panes a la plaza pública. El pan debería estar cocido y seco; y ahí se estipulaba el precio y el peso. Los panes que se producían eran salados y dulces.

5. El café de Veracruz

Se tienen registros de que el café llegó a México procedente de África y de Cuba entre 1720 y  1790. Y recaló en el puerto de Veracruz, desde dónde se fue a la ciudad de Córdoba, donde se empezó a cultivar la planta. A día de hoy, de las más de 60 comunidades indígenas que hay en México, cerca del 50% tienen relación con la actividad cafetalera.

Nunca nos iremos a dormir sin aprender algo. Sobre todo, si nos referimos a la gastronomía mexicana.

Pin It on Pinterest