10 claves que confirman que en Chilam Balam hacemos auténtica cocina mexicana

10 claves que confirman que en Chilam Balam hacemos auténtica cocina mexicana

Sabemos que te gusta comer auténtica cocina mexicana y por ello, desde Chilam Balam, nos comprometemos a darte la mejor calidad y sabor, respetando las recetas originales, utilizando los ingredientes autóctonos y manteniendo la tradición y el buen gusto por la buena cocina de nuestro país.

Como prueba de ese compromiso, aquí te contamos por qué nosotros hacemos auténtica cocina mexicana.

10 claves de que el Chilam Balam hace auténtica cocina mexicana.
  1. Hacemos tortillas mexicanas todos los días. Trajimos una máquina de tortillas desde allá, para poder ofrecerte la frescura y sabor de una tortilla recién hecha. Si comparamos una tortilla de maíz con conservante de “las del supermercado” y una hecha ese mismo día, la diferencia es tremenda.
  2. También hacemos los totopos (que no se llaman “nachos”) todos los días. Fritos, crujientes y sabrosos. Nunca de bolsa. Este detalle marca diferencias en la cocina mexicana desde el primer momento.
  3. Ofrecemos diferentes niveles de picante en las salsas para que todos puedan disfrutar. La salsa roja, la verde, la de chile chipotle y el pico de gallo, siempre las ponemos en la mesa, acompañadas de totopos. Pero además, siempre tenemos salsa taquera, salsa fresca, salsa de chile habanero con cebolla morada, etc.
  4. Ese picante de las salsas es gracias al chile mexicano traído de allá. Chile de árbol, guajillo, pasilla, cascabel, jalapeño, chipotle, etc. Nos llega directamente desde México. Si utilizas chiles de otro origen (asiáticos, africanos o europeos), el sabor es muy diferente y el nivel de picor cambia radicalmente.
  5. A los tacos que lo precisen, siempre les ponemos cilantro, que combinado con la cebolla picada, te evoca recuerdos y sensaciones de nuestro México. Es un error garrafal ponerle perejil. Lo hemos visto en algunos restaurantes en España y lo censuramos rotundamente.
  6. Para los postres, utilizamos productos mexicanos, como los mangos,  la cajeta (un dulce de leche quemada) o el piloncillo (un endulzante natural).
  7. Siempre recomendamos ponerle unas gotitas de lima a los tacos. En el caso de España, hay que recordar que a los verdes se les llama lima y a los amarillos, limones. Contrario que en México. En un post anterior, explicamos la diferencia y lo dejamos bastante claro. 😉
  8. Usamos productos autóctonos mexicanos como los frijoles, nopales, el cuitlacoche, las rajas de chile poblano, la flor de calabaza, etc. Es muy fácil caer en la “tentación” de utilizar productos de supermercados locales para sustituir a los autóctonos mexicanos. Los productos locales, que muchas veces no lo son, tienen un menor precio y podrían ser más rentables. Sin embargo, disminuye la calidad del plato y el sabor se diluye. Se nota al momento.
    Hay dos ejemplos muy claros que se ven mucho en la restauración mexicana en España: 1) utilizar pimiento verde, en lugar de chile poblano, para hacer rajas con crema y queso; y 2) cocinar fabas en lugar de frijoles.
  9. Hacemos la carne al pastor (la que se pone en las gringas y en los tacos) con la forma original. Como si fuera un trompo (peonza), y que se vaya cocinando lentamente, mientras gira y gira. La forma más simple y cómoda de hacerla es a la sartén, pero pierde mucho sabor. Pregunten a cualquier mexicano cuál prefiere.
  10. Siempre tenemos algún mexicano que “da el visto bueno” a los platos. Todos los días está en los restaurantes algún mexicano (propietario, encargado, camarero, cocinero o amigo/fan…) que está dispuesto a “certificar” que lo que sale de las cocinas del Chilam Balam, sepa realmente a México.

Y así, amigos, nos hemos mantenido y nos mantendremos bajo premisas como éstas. Siempre pensando en ofrecer auténtica cocina mexicana, a más de 10 mil kilómetros de distancia.

Los totopos de maíz del Chilam Balam

Los totopos de maíz del Chilam Balam

¡Qué rico es llegar al Chilam Balam y que lo primero que te pongamos sea una sonrisa y una bandejita de totopos con sus respectivas salsas picantes!

Los totopos son los trocitos de tortilla de maíz frita, crujientes y doraditos.  El nombre de los totopos procede del náhuatl totopochtli, que significa tostar/dorar. Aunque lo que se comía en la época azteca es muy distinto a los totopos actuales, se mantiene su nomenclatura por su enorme parecido.

Seguramente, al igual que mucha gente, tú los conocerás con el nombre de Nachos. Ese nombre erróneo fue adjudicado por los Estados Unidos que los popularizó bajo esa denominación. Sin embargo, para pedirlos correctamente hay que llamarlos totopos.

En México, es muy común que te los sirvan en los restaurantes y que, -como hacemos en Chilam Balam- se acompañen de salsas picantes. Y, por supuesto, quedan perfectamente para picar con un guacamole o unos frijoles refritos.

Los totopos de un restaurante mexicano deben ser caseros.

Es decir, hechos ahí mismo. Evidentemente, es más sencillo comprarlos “de bolsa” y servirlos, pero se perdería la esencia mexicana, lo que le ayuda a mantener su sabor tradicional. Por eso, en Chilam Balam, los hacemos diariamente.

En las casas de nuestro México, es muy común tenerlos recién hechos porque se suelen utilizar las tortillas que sobraron del día anterior. Así que, para aprovechar la tortilla del día anterior, se suele hacer una cruz con dos cortes, y nos quedarán cuatro triangulitos que están listos para pasar por la freidora.

Un plato tradicional mexicano que se elabora con totopos son los Chilaquiles, que suelen desayunarse y ser muy útiles para las resacas. Los chilaquiles son un plato lleno de totopos, bañados en salsa picante de tomate verde –aunque también puedes pedirla roja-, con pollo deshebrado por encima y gratinado con queso al horno lentamente. Hay quien le pone un huevo frito por encima y ¡a comer!

¿O sea que se llaman totopos?

Podríamos enumerar un sinfín de nombres simpáticos con los que -equivocadamente-, se les han llamado en nuestro restaurante: nachotos, doritos, pototos, patatillas, popitos, topos, etc. Pero en lo que todos nuestros clientes coinciden es que son muy “viciosos” y son ideales para picar en casa, como aperitivo. Por ello, si quieres comprarlos directamente en Chilam Balam, lo puedes hacer. Todos los días están recién hechos.

Tortillas mexicanas: 3 claves en el Chilam Balam

Tortillas mexicanas: 3 claves en el Chilam Balam

Una de las claves de éxito del restaurante mexicano Chilam Balam es el uso del maíz, como ingrediente básico.

Al igual que en la cocina tradicional de México, el maíz es vital en el funcionamiento del día a día del restaurante porque con el maíz hacemos las memelas, los huaraches, las tostadas, los sopes y, sobretodo,  las tortillas mexicanas.

El reto es complicado, ya que no es fácil encontrar restaurantes o lugares donde elaboren sus propias tortillas de maíz. La textura y el sabor de una tortilla hecha el día anterior o de una tortilla envasada y con conservantes se nota inmediatamente. Por eso, en el Chilam Balam entendemos que, para ofrecer verdadera cocina mexicana, es importante servir tortillas de maíz auténticas y hechas diariamente.

¿Por qué nuestras tortillas mexicanas “saben a México”?:

  1. Autenticidad de la materia prima: Al Chilam Balam nos llegan, semanalmente, los costales de harina de maíz directos desde México, lo que garantiza la esencia de su sabor auténtico mexicano.
  2. Máquina de tortillas: Otra de las grandes claves es que trajimos tres máquinas de tortillas mexicanas y una amasadora de México. Sí… vinieron en un barco desde allá, para conseguir el mismo sabor y la misma calidad de las tortillas que se compran en cualquier tortillería de México.
  3. Elaboración diaria: Todos los días, a las 12:00 horas empiezan a producirse las tortillas que se utilizarán en los restaurantes. Así, garantizamos su frescura, su calidad y su sabor mexicano para que llegue directo a sus paladares.

Estas tres claves son las que nos garantizan que las tortillas mexicanas que servimos mantendrán las mismas características que las que se pueden comprar en México.

A pesar de que en España, es fácil acceder a tortillas mexicanas compradas en el supermercado o con algún distribuidor, en Chilam Balam hacemos diariamente este esfuerzo para mejorar la experiencia de sabor en nuestros restaurantes. ¿Quieres un taquito?

¿Por qué se llama huarache?

¿Por qué se llama huarache?

Hay un plato muy tradicional en la cocina mexicana que se le llama huarache. Se le llama así por una razón muy simple: en México, les llamamos así a las chanclas o sandalias. En este plato, la base de maíz tiene la forma de un huarache/sandalia/chancla, y por eso su nombre.

El término huarache deriva de la palabra “kwarachi”, de la lengua purépecha (occidente del país).

 

El huarache es un plato típico de la comida mexicana que siempre tenemos en nuestra carta y que servimos con frijoles, carne de ternera y queso fundido. Lo acompañamos de una salsa fresca, hecha con chile jalapeño, tomate, cebolla y cilantro frescos, sirviendo la salsa fría, que le da un contraste de sabores muy especial.

 

El mismo huarache que tenemos en la carta es el que tienes en la foto que acompaña este post y que lo encuentras cualquier día en nuestros restaurantes mexicanos.

 

Su origen, al parecer, se ubica en el Distrito Federal. Y es que, es en el centro del país, donde más se pueden encontrar restaurantes y puestos de este típico plato.

 

En los menús del día del Chilam Balam también tenemos el huarache, pero con otros ingredientes. Los más destacados son:

 

  • Huarache de carnitas: Con salsa de tomate verde, cebollas, cilantro y carne de costilla de cerdo.
  • Huarache Xochimilco: Con salsa de tomate rojo, ternera troceada a la plancha, cebolla y queso fresco.
  • Huarache Poblano: Con una base de frijoles refritos, rajas con crema y queso, pechuga de pollo deshebrada.
  • Huarache Uxmal: Con una base de puré de patata, pechuga de pollo deshebrada y cilantro.

 

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